Sin sistema de inventario, una cocina industrial pierde dinero de dos formas simultáneas: mermas por caducidad y compras de emergencia a precio más alto. Esto es lo que un sistema básico bien hecho soluciona.
PEPS aplicado de verdad, no solo en teoría
Primero en entrar, primero en salir. Etiquetar con fecha de recepción (no solo caducidad) y colocar físicamente el producto nuevo detrás del viejo es lo que hace que el sistema funcione en la práctica, no solo en el papel.
Conteo regular, no solo cuando falta algo
Un conteo semanal de stock crítico detecta desviaciones (mermas, robos, errores de pedido) antes de que se conviertan en un problema grande a fin de mes.
Puntos de reorden definidos por producto
Cada ingrediente crítico debería tener un nivel mínimo que dispara el pedido automáticamente — sin esto, los pedidos de emergencia a última hora (normalmente a precio peor) se vuelven la norma en vez de la excepción.
Software vs papel: cuándo vale la pena cada uno
Para cocinas pequeñas, una hoja de cálculo bien mantenida puede ser suficiente. Para volumen alto con muchas referencias, un software de gestión de inventario se paga solo en reducción de mermas en pocos meses.


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