Más allá de plásticos y madera, hay materiales menos obvios que tampoco aguantan bien el calor del horno — esta es la lista completa de lo que hay que vigilar.
Adhesivos y etiquetas
Pegatinas de precio o etiquetas adhesivas en menaje nuevo pueden derretirse y dejar residuo pegajoso difícil de quitar. Retira siempre cualquier etiqueta antes del primer uso.
Ciertos esmaltes decorativos
Vajilla con decoraciones doradas o plateadas puede contener metales que reaccionan mal al calor directo, además del riesgo de chispa si hay partículas metálicas reales en el esmalte.
Gomas y siliconas de baja calidad
No toda silicona es igual — la de baja calidad puede degradarse o soltar olor a temperaturas que la silicona apta para horno soporta sin problema. Verifica siempre la temperatura máxima indicada por el fabricante.
Vidrio no templado específicamente para calor
Ya mencionado en otras guías, pero vale repetirlo: un vaso o fuente de vidrio decorativo, aunque parezca resistente, puede no estar diseñado para choque térmico.
La regla general para cualquier material dudoso
Si no tiene indicación explícita de apto para horno, y no reconoces el material con certeza, mejor no arriesgarlo — el coste de reemplazar una pieza dañada es menor que el riesgo de un problema mayor.


TE PUEDE INTERESAR