Los quemadores de gas sucios no solo son antiestéticos — la grasa acumulada en los orificios puede desestabilizar la llama y afectar la eficiencia de cocción. Esto es lo que funciona sin dañar las piezas.
Desmonta las piezas antes de limpiar
Retira rejillas, tapas y capuchones. Intentar limpiar todo en su sitio deja siempre restos en las zonas de unión entre piezas.
Remoja en agua caliente con jabón
30 minutos de remojo ablandan la grasa lo suficiente para que salga con un cepillo suave, sin necesidad de rascar con fuerza ni dañar el acabado.
Los orificios de la llama, con cuidado especial
Usa un alfiler o aguja fina para desatascar los pequeños orificios por donde sale el gas — nunca un palillo de madera, que puede romperse y quedar atascado dentro.
Secálo todo por completo antes de volver a montar
La humedad residual en los quemadores puede causar encendido irregular o llama débil en el primer uso. Deja secar al aire varias horas, o secálo con un paño y espera un rato más antes de usar.


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