El techo del horno es la zona que menos se limpia y la que más salpicaduras acumula — la grasa que sube en forma de vapor se pega ahí y, al gotear, puede quemarse en la siguiente cocción. Esto es lo que funciona sin necesidad de contorsionarte.
Desmonta la resistencia superior si tu horno lo permite
Muchos hornos tienen la resistencia superior abisagrada: se baja con cuidado dejando acceso directo al techo. Revisa el manual de tu modelo — si la tiene, esto simplifica muchisimo la limpieza.
Pasta de bicarbonato con esponja de mango largo
Si no puedes bajar la resistencia, aplica la pasta con una esponja sujeta a un utensilio con mango (una cuchara de madera larga funciona) para llegar sin forzar el cuerpo dentro del horno.
Déjalo actuar antes de frotar
Igual que con las manchas de la bandeja, la clave es el tiempo de reposo — 20-30 minutos mínimo antes de intentar retirar la grasa, para que se ablande de verdad.
Prevención: la función que menos ensucia el techo
Si tu horno tiene función de convección, el aire circulando reduce las salpicaduras que suben directamente al techo comparado con el modo convencional — un motivo más para usarla en platos que generan grasa (asados, por ejemplo).


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