Los recipientes de cerámica retienen genial el calor, pero por su superficie porosa tienden a pegarse más que el metal o el vidrio si no se preparan bien antes de usar.
Engrasa toda la superficie, no solo el fondo
La porosidad de la cerámica hace que la comida se adhiera también en las paredes laterales, no solo en la base. Unta con mantequilla o aceite toda la superficie que va a estar en contacto con el alimento.
Precalienta el recipiente vacío si la receta lo permite
Meter el recipiente de cerámica junto con el horno mientras precalienta (vacío, con la grasa ya aplicada) ayuda a crear una superficie más antiadherente antes de añadir el alimento.
Deja reposar antes de desmoldar
Sacar el plato del molde de cerámica inmediatamente, todavía muy caliente, es cuando más se pega. Esperar 5-10 minutos a que se asiente reduce mucho el riesgo de que se rompa al desmoldar.
El cuidado después de usar también importa
No sumerjas cerámica caliente en agua fría — además del riesgo de rotura por choque térmico, remojar inmediatamente sin dejar enfriar hace que los restos se cocinen aún más sobre la superficie porosa.


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