Un horno limpio a la vista puede seguir oliendo mal — los olores se impregnan en superficies porosas y grietas que la limpieza superficial no alcanza.
Bicarbonato en bandeja, sin agua
Coloca un bol con bicarbonato seco (sin mezclar con nada) dentro del horno apagado durante toda la noche. El bicarbonato absorbe olores del aire de forma pasiva, igual que en la nevera.
Cítricos al calor para olores persistentes
Cortezas de limón o naranja calentadas a temperatura baja (100-120°C) durante 20-30 minutos neutralizan olores fuertes (pescado, especias intensas) mejor que enmascararlos con ambientadores.
Revisa la junta de la puerta
Olores persistentes que no desaparecen con limpieza pueden estar atrapados en la junta de goma, que es porosa y absorbe olores con el tiempo. Llévala hasta el fondo con un paño húmedo, no solo por encima.
Ventila después de cocinar algo muy oloroso
Dejar la puerta entreabierta unos minutos tras cocinar pescado o algo con especias fuertes, en vez de cerrarla inmediatamente, evita que el olor quede atrapado y se impregne en el interior.


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